Quizás te pienses que a 3.000 km de distancias sientas menos, o las cosas te afecten de otro modo, que incluso ni te alcancen. Pero te diré una cosa querida amiga, todo vuelve a ti. De una u otra manera, llegará a ti, estés a 3.000 o 100.000 km. Y cuando te alcance, el impacto será tan grande y doloroso que desearás estar bajo tierra, porque en ella todo duele demasiado.
Nunca permitiré que estés bajo tierra, tienes demasiado valor como para que el sol o la lluvia no te den en la cara.
ResponderEliminarTodo vuelve a uno, sí, y un impacto siempre es algo grande y doloroso. Pero, a veces, al dolor lo sucede la satisfacción. Y a pesar de que en la tierra duele todo (porque duele), bajo ella duele más. Porque uno no puede removerse, ni siquiera respirar.
Así que, como dicen dos gañanes que se hacen llamar Wisin y Yandel, yo te esperaré. Pero no para sentarnos juntos frente al mar, porque la ciudad donde espero encontrarme con tus manos, ni tiene mar ni tiene playa.
"To the right, to the left, we will fight to te death".