Quizás te pienses que a 3.000 km de distancias sientas menos, o las cosas te afecten de otro modo, que incluso ni te alcancen. Pero te diré una cosa querida amiga, todo vuelve a ti. De una u otra manera, llegará a ti, estés a 3.000 o 100.000 km. Y cuando te alcance, el impacto será tan grande y doloroso que desearás estar bajo tierra, porque en ella todo duele demasiado.