cuando mis neuronas hacen conexión y tu recuerdo se me aparece,
mientras esa estúpida sonrisa vuelve a aparecer en mi cara.
Gracias

Llevaba mucho tiempo allí sentada esperando paciente por aquel autobús, meses. Y no llegaba. Se le habían planteado multitud de posibilidades, quizás estaba en la parada equivocada, quizás no tenía que subirse a aquel autobús o quizás le esperase otra cosa que no fuese aquel viaje… Y se decidió a levantarse y echar a andar, sin rumbo y sin destino, deseando con toda su alma ver aparecer la silueta de ese maldito autobús de repente, aunque en el fondo, y no tan en el fondo como le hubiese gustado, sabía que no iba a aparecer y que, de nuevo, se había equivocado.