Tengo días huraños y días de alegría extasiada y tengo días huraños con alegría extasiada. Soy bipolar, sí, lo sé.
Soy totalmente contradictoria, lo que hoy no soporto posiblemente mañana no podré vivir sin él. Me considero tímida pero no me cuesta esfuerzo ninguno ir cantando por la calle a pleno pulmón ni preguntarle a desconocidos por su tinte de pelo, por ejemplo. Soy amiga de mis amigos y de los amigos de mis amigos así como enemiga de los enemigos de mis amigos y una experta trabalengüísta, por lo visto.
No soy una señorita, ni un ápice. Eructo, grito con los partidos de fútbol, me cago en todo, digo un sinfín de palabrotas, juego a “cosas de hombres” e incluso me compro cosas de hombres, me gusta el rock y soltarme la melena (mini, ahora).
Me gusta la música alta, el olor de los rotuladores permanentes y los mimos. No soporto el humo del tabaco, pero me gusta fumar de noche mirando las estrellas. Me encanta gritar e inventar palabras. Adoro los abrazos, sobre todo los de oso. Empiezo 3.000 proyectos y acabo 1, pero aprendo un poquito de esos 3.OOO. Quiero tocar la guitarra pero no tengo paciencia, quiero adelgazar pero siento debilidad por la comida y por cocinar. No puedo no tocar a los perros cuando voy por la calle ni puedo no sonreír cuando veo a alguien conocido. Soy un culo inquieto y muy torpe, soy un desastre. Un pequeño desastre animal. Y me gusta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario