ni vivir sin recordar.
Lo bonito de los recuerdos es inmensamente proporcional a lo que duelen.
Y no tiene sentido extrañar algo que no está. Sólo lo que está es lo que hace falta,
si algo no está no sirve de nada.
Pero mi yo masoquista se aferra a lo que ya no está; te envidio Clementine.
Tal vez se aferre porque todavía sigue estando. Tal vez.
ResponderEliminarEn todo caso, esa canción siempre será mucho más que eso,que una simple canción bonita; al menos para una de las personas que habita este planeta.