Es
curioso como dependiendo del prisma con el que mires las cosas las verás de una
u otra manera. No es curioso el verlo con distinto prisma, dado que somos
nosotros mismo quienes decidimos por cual mirar, sino la elección de éste.
¿En
qué nos basamos para elegir uno u otro? ¿Qué nos hace verlo todo sumamente
claro o horriblemente oscuro? ¿Por qué lo que hace dos semanas lo veía nítido
cada vez lo veo más borroso? No he elegido cambiar el puto prisma, quiero verlo
igual de nítido, quiero estar igual de segura y dicen que querer es poder.
Entonces,
si quiero, ¿por qué no puedo?
No hay comentarios:
Publicar un comentario